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Personajes destacados e identidad cultural

PODERES HIERBATEROS

Entre plantas, secretos  y rezos, una  pitonisa procedente de la Costa Pacífica, predice el futuro, sana  enfermedades y hasta  cura el mal de ojo. 


Foto: Cindy Anaya 
Desde hace más de 35 años, una mujer de tez morena,  con mirada profunda, nativa de Barbacoas, un pueblo de la región del Pacífico, habita en Bogotá, poniendo en práctica sus conocimientos y habilidades, con el fin de ayudar a aquellos que requieran su asistencia.

Ana María Cabezas desde temprana edad mostró cierto interés por los temas relacionados con  las ciencias ocultas y la medicina alternativa.  Se convirtió en discípula de  su abuela Belén, una mujer que curaba a base de hierbas el mal de ojo, el iraguilde, el espanto, venas várices y  malestares estomacales entre otros.  Y es que se escuchan testimonios de varias personas de aquel pueblo que afirman que Belén era una sabia,  capaz de  contradecir los pronósticos de los médicos más acertados de la región.  

Hoy  gracias al saber heredado por parte de su abuela, a  los conocimientos que ha adquirido y a su trayectoria, Ana María recibe más de 30 personas al día en su consultorio, ya sea para leerles las cenizas, pronosticarles el futuro o  para sanar enfermedades casi intratables por la medicina.

Muchas veces los médicos no tienen una explicación clara y exacta para los malestares que padecen  sus pacientes, en vista de  ello, éstos buscan otras opciones, como la medicina alternativa,  es aquí donde entra Ana.

Mauricio Cuadrado llevaba varios meses perdiendo peso sin explicación aparente, después de haber consultado a diferentes médicos su problema sin hallar remedio alguno que le curase, decidió seguir los consejos de un amigo cercano y visitar a Ana, quien al verlo  le diagnosticó  mal de ojo.

El mal de ojo,  agrega  Ana, es la fuerza que ejerce el tercer ojo,  a través del cual se logra ver  cosas ocultas,  Ana desde temprana edad desarrolló el tercer ojo,  por lo que hoy  dice: “Yo, por ejemplo, puedo ver cosas del más allá, cosas que cualquiera no puede ver, porque nosotros andamos entre los muertos, pero somos muertos vivientes”. 

Para aliviar el mal de ojo  esta hierbatera, mentalista y  pitonisa  prepara  un  contra   que contiene hojas de una planta llamada chivo, tres ajos machos y aguardiente, ingredientes que introduce en una botella  oscura que debe estar rezada con anterioridad. Después de tres días de fermentación lo suministra a  quienes sufren de éste padecimiento.

Mauricio se aplicó  tres veces en todo el cuerpo esta contra y en menos de un mes ya había recuperado la totalidad de su peso.

El mal de ojo es involuntario, significa que una persona puede tener la mirada tan  fuerte que puede llegar a mover objetos y provocar varios reacciones en otro ser humano, como pérdida de cabello,  peso, malestares, etc.  Sin tener la intención de perjudicarlo.

Existen diferentes clases de mal de ojo: el primeo el secador que era el que tenía Mauricio, el segundo que produce fiebre interna, malestar y cansancio y el tercero que provoca manchas en la piel que aparecen y se borran con el tiempo.








Aparte del mal de ojo, las personas recurren donde Ana María  para ser aliviadas por diferentes molestias, tal es caso  del “iraguilde” o  “mal aire”, términos usados en el Litoral  Pacifico, los cuales significan que una persona estuvo expuesta a las energías que produce un cadáver  y éstas  no complementaron.

Aunque las plantas reestablecen la mayoría de enfermedades    y    padecimientos, la orina también es otra alternativa, Ana dice: “los meados sirven  más que una buscapina”.  Por eso cuando ella examina a las personas y dependiendo del caso, les pide que  dejen la orina para analizarla y con base en ello hacerles trabajos para el mejoramiento de su salud.
Foto: Cindy Anaya 

Clara Rengifo, una de sus clientas, dice: “el otro día tenía un  fuerte dolor de estómago, que no me pasaba con nada, entonces  llamé a la señora Ana y me dijo que me echara mis propios orines   en el área  del dolor y tomara un poquito de ellos y al rato se me fue  el dolor de estómago”.


Esta práctica usada para aliviar el dolor de estómago con orines, en la Costa Pacífica, data desde el siglo pasado, significa que en aquella región se ha  recurrido a la orinoterapia  desde varios años atrás, técnica terapéutica de reciente utilización en diferentes partes del país.

Aparte de diagnosticar y curar enfermedades, Ana se dedica a leer el tabaco y según sus clientes es muy acertada, ella no pasa desapercibida, no sólo por  su consultorio lleno de olores penetrantes y decoración particular, sino por sí misma, ya que viste mantas y  ruanas  de colores llamativos y turbantes brillantes, los cuales le dan un toque misterioso e impactante. 

1 comentario:

  1. Excelente que haya un blog, en donde se hable sobre las comidas típicas de Colombia.

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